domingo 4 de octubre de 2009

Pimientos de Primavera

para Gabriel Zuloaga, o más bien de Gabriel Zuloaga para nosotros.

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La vida, creo, es un acumular sonrisas, sonrisas muchas veces vestidas de afectos bonitos, esas personas que nombramos amigos. Particularmente soy un hombre privilegiado, tengo una colección de sonrisas importantes.

Entre estas sonrisas, destaca una muy particular, una sonrisa que comparte conmigo el amor hacia la arquitectura, el teatro, la fotografía y el fogón. Esta sonrisa tan absoluta tiene por nombre Gabriel Zuloaga, un entrañable amigo que respira la vida ahora desde España, lo que es decir un abrazo que me espera en España.

Gabriel es mi amigo desde hace casi 20 años, una sonrisa como dije importante. Tanta felicidad se comparte en 20 años.

Felicidad como Casapueblo un sueño que Gabriel y su padre convirtieron en realidad hacia los lados de San Duego de los Altos, un sueño que recuerdo movimiento de tierra y posibilidad de una visual maravillosa.

(Las señas de Casapueblo en: http://www.casapueblo.es/)

Hoy Gabriel comparte con nosotros un pedacito de Casapueblo, sus Pimientos de Primavera con todos los aromas y sabores de las manos que han caminado los fogones de su familia.

Querido Gabriel, un abrazo al alma.


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Pimientos de Primavera.
Por Gabriel Zuloaga. Casapueblo.



“El Hambre es el mejor cocinero”
Anónimo.


Abuelas y tías se convertían en verdaderas heroínas del ingenio y la ironía culinaria para poder alimentar a la tropa de nietos y sobrinos que sobrevivíamos jugando al sol, en el borde de la ría, ajenos al pauperismo y la escasez de la “post-guerra civil”.

Era una época maquillada por el entorno rural, fértil, cercano; y por los aromas, sabores y colores de una cocina hecha para hacernos sonreir más que para esquivar el hambre.

“Es carnaval y hay que pensar en colores” dice la abuela Txaro, mientras se seca las manos en el delantal y observa la gran cesta de pimientos que acaba de traer Amaia de la huerta. Con la diestra acerca el cuenco de higos al mesón, y medita observando la ría a través de la ventana de cristal. Tamborilea los dedos sobre la mesa...”No hay bacalao estos días”... "¿y sí?" … Los dedos se detienen, cierra los ojos e imagina: el rojo, lo dulce y lo salado,”Uhmm…puede ser, hasta siento el aroma”. Voltea y susurra con una sonrisa en los labios: ”Amaia hija, haz el favor y súbete de la bodega una docena de morcillas de la última matanza; que mañana es carnaval.”



Ingredientes para 12 pimientos.

12 pimientos rojos, medianos y carnosos.
3 cebollas medianas.
12 higos secos.
6 cebollines ó cibulet.
150gr. De nueces peladas
Vino moscatel
Unas gotas de picante suave.
10 morcillas de arroz.
Sal.
Aceite de oliva virgen extra.



Salsa roja

3 pimientos.
2 cebollas medianas.
4 dientes de ajo.
1 1/2 taza de pure de tomate.
1 1/2 taza de vino moscatel.
1/2 cucharadita de sal.




Preparación.

Los pimientos.

-Limpiar y lavar los pimientos, dejarlos libres de semillas y tallo.
-colocar en una bandeja sumergiéndolos en 1cm de agua.
-llevar al horno a 250º 1hora y media a 2 dependiendo de la carnosidad.
-sacar y dejar enfriar tapados, para que suden.
-una vez frios se pelan, pellizcándolos para extraer la piel.

El relleno.

-Pinchar las morcillas con un tenedor y hervir con sal durante 3/4 de hora a una hora.
-Cortar las morcillas y extraer la carne, desechar la piel.
-Extender las morcillas agregar sal, picante y vino
-Dorar la cebolla picadita fina en cuadros.
-Agregar los higos picados en tiras finas.
-Mezclar las morcillas con la cebolla , los higos, las nueces y el cebollín
-Mezclar a fuego suave durante unos minutos y retirar.

La salsa roja.

-Licuar, los pimientos limpios, el ajo, la cebolla, el vino, la sal y el picante.
-Al sartén a fuego lento, previa colada.
-agregar el puré de tomate y a fuego lento hasta espesar la salsa.

Armado.

-Abrir con la mano el pimiento, rellenar con una cuchara el interior.
-colocar boca abajo en una bandeja y llevar al horno a 250º 15min.
-servir con abundante salsa por encima.


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Como dije, querido Gabriel un abrazo al alma y gracias por tu generosidad vestida de pimientos.


Ronnie,

Santiago de Caracas

octubre 4 de 2009

sábado 12 de septiembre de 2009

un gesto

para Mariana Rolando

intro

nosotros somos la celebración que hace de mamá, mamá justo cuando nace su sonrisa al vernos y abrazarnos por primera vez al despertar de su vientre a la vida.
hoy una mamá celebra el aniversario de esa sonrisa vestida de una mujer sencillamente inenarrable que estos días he tenido el privilegio de conocer.

contarles a Mariana Rolando pasa definitivamente por la felicidad de tropezar su acariciar el alma con las creaciones salidas de sus manos benditas a pulso de fuego y plata y bronce. Mariana es orfebre, ¿qué más puedo decir? una invitación, www.marianarolando.com (les aseguro que el alma sonreirá)

los cumpleaños son días de familia, de compartir con los afectos y de regalar al paladar un sabor tan espléndido como la simple felicidad de estar celebrando la vida con los afectos.
espero que mi elección de hoy pinte una sonrisa en el rostro de Mariana y sus afectos.


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Steak Pimienta en salsa de cerezas

Necesitamos para el Steak:

2 cucharadas de pimienta negra en grano

1 cucharada de pimienta blanca en grano

1 cucharada de pimienta rosada en grano

4 medallones de lomito

4 cucharadas de mantequilla

Como hacerlo:

Comenzamos triturando la pimienta negra, la blanca y la rosada en un mortero y luego las colocamos en una bandeja. Secamos los medallones con un trozo de papel absorbente y los pasamos sobre la pimienta triturada, hasta cubrirlos bien. Calentamos bien una sartén y derretimos en ella la mantequilla. Sofreímos los medallones, unos cinco minutos de cada lado (el tiempo de cocción depende del grosor de los medallones y del término que deseemos la carne. Colocamos los medallones en una bandeja y los mantenemos calientes en el horno a muy baja temperatura.

Necesitamos para la Salsa de cerezas:

Aceite de oliva

2 cebollas finamente picadas

1 taza de cerezas sin semilla

2 cucharadas de mantequilla

1 taza de Oporto

¼ de cucharadita de sal

1 cucharadita de azúcar

Como hacerlo:

En una sartén con aceite de oliva, sofreí la cebolla hasta que esté cristalina, incorporamos las cerezas para que suelten su propia azúcar. Añadimos el azúcar y el vino y dejamos reposar. Añadimos la mantequilla para que la salsa espese un poco y cocemos a fuego bajo para que se reduzca.

Emplatado:

Cuando la salsa tenga la consistencia deseada regamos con ella los medallones, adornamos el plato con unas cerezas.



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Acompañamos con un puré de espárragos:


Necesitamos:

8 tazas de espárragos en trozos

1 ½ taza de papas, peladas y en tozos de tamaño similar a los trozos de espárragos

1/3 taza de leche

1 cucharada de margarina

Tomillo fresco picado

Sal y Pimienta

Como hacerlo:

En una olla colocamos los trozos espárragos y papas, los cubrimos con agua y llevamos a punto de hervor a fuego medio hasta que estén cocidos. Retiramos del fuego y colamos en un colador de pasta. Reservamos algunas puntas de espárragos cocidas para decorar. Ahora pasamos los vegetales por el pasapuré o un chino hasta obtener un puré suave, colocamos nuevamente el puré en la olla a fuego bajo sin dejar de revolver. Agregamos la leche, la margarina y el tomillo, terminamos salpimentando. Servimos decorando con las puntas de espárragos reservadas.


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Para finalizar, la última caricia al alma, Mousse de chocolate

Necesitamos:

125 gramos de Chocolate

3 cucharadas de leche

1 cucharada de de cualquiera de nuestros excelentes rones (yo me inclino por el Hacienda Saruro de Destilerías Unidas)

3 yemas de huevo

4 claras de huevo

3 cucharadas de azúcar

75 gramos de mantequilla

Sal

Como hacerlo:

Comenzamos mezclando en un recipiente las yemas con el azúcar. Luego colocamos en una olla a fuego suave el chocolate troceado, la leche y el ron. Cuando el chocolate se ha derretido retiramos la olla del fuego y añadimos la mantequilla troceada. A continuación, añadimos a la mezcla yemas y azúcar la mezcla de chocolate revolviendo bien todo. Dejamos enfriar y reservamos.

En este punto batimos las claras a punto de nieve, añadiéndoles un pellizquito de sal. Una vez fría la mezcla de chocolate, incorporamos las claras a punto de nieve, muy suavemente, no rompiendo la espuma, acariciándolas lentamente y cuidando que vayan adquiriendo un tono igual.
Para servir colocamos la mousse en recipientes individuales de barro y refrigeramos unas dos horas antes de servir parea que tome consistencia.

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El vino, obvio el Oporto con el que preparamos la salsa de cereza.

Después de la mousee podemos terminar la celebración con una copita de Hacienda Saruro.

Mariana, simplemente un abrazo al alma y bonito día.


Ronnie

Santiago de Caracas

setiembre 12 de 2009.

domingo 6 de septiembre de 2009

mis domingos con Tía Ninina

para Özlem,

intro

de mis domingos con Tía Ninina recuerdo particularmente la comida, la comida que se vestía de fiesta para Cheíto y para mí.

los domingos solían ser el único día donde mamá nos permitía beber refresco y la botella de vidrio de 750 cc de Pepsi Cola presidía el festín, señorial mirándonos efervescente desde el centro de la mesa de casa de mi abue Aurora, que curiosamente tenía forma de árbol y se nos mostraba cada día con su traje verde de formica.

el resto del menú una felicidad total, sencillo y generoso como el abrazo de Tía Ninina, unos vermicelli cocidos al dente regados con, créanme, la mejor salsa napolitana del mundo y unas albóndigas irrepetibles que acarician el paladar, tanto como sus manos mis cabellos de niño.

las manos de mi vieja paridas en Caracas por un vientre venido de Canarias son (son, aunque tiene 25 años soñando flores y sonrisas con Dios) el mejor lugar del mundo para conocer un fogón, las manos de mi vieja, son de hecho, el fogón, un lugar perfecto para suceder.

una anécdota: hace unos 12 o 13 años un día cualquiera llegó a casa mi prima Julieta, yo todo apurado no encontraba qué hacer para comer, pues sí la comida para los afectos es una confabulación y en este momento de un de repente me encontré sin espacio para confabular y de repente dije pasta, salsa napolitana, albóndigas, domingos en bonito, así que Tía Ninina apareció en mis manos y después de comer Julieta le dice a mamá, tía no comía una salsa así, una pasta así, desde la última que comí de Tía Ninina. Lloré de puritita felicidad, comprendí que tanto amor en las manos de mi vieja, en su fogón, encontró destino y aquí 25 años después currunchete sucede.


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Para mí currunchete es un ejercicio complicado, no cocino con recetas, no tengo formación formal alguna en el área culinaria, mis cuentos de cocina y vino tienen que que ver con mis afectos y con el amor que les doy al cocinar, amo cocinar para los míos, es un privilegio.

Así que cuando decido currunchete, debí decidir si narraba mis recetas como sucedían, absolutamente anárquicas o me vestía de formalidad y comenzaba a hablar de cucharaditas, tazas, gramos y decilitros en lugar de hablar de pizcas, puñitos, algo de, un poquito de... La decisión, el punto intermedio, relato mis afectos y de dónde viene cada ocurrencia del fogón y en un intento de coherencia con quienes transitan currunchete he ido tornando mis recetas menos anécdota y más gramos, cucharaditas, decilitros...

Hoy no.

Hoy es día de Tía Ninina y además escribo para Özlem, así que currunchete será anarquía pura, feliz y absoluta anarquía culinaria, poesía.

Hoy es día de amor.


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Vermicelli con salsa napolitana y albóndigas para un domingo con Tía Ninina y Özlem

Comenzamos colocando unos 10 tomates manzanos, grandes, generosos, unos segundos en agua hirviendo, para aflojar la piel, que seguidamente retiramos.

Ahora cortamos los tomates en daditos al igual que una cebolla, unos 3 o 4 dientes de ajo, una zanahoria mediana, una ramita de célery, una ramita de perejil y un pimentón (que previamente hemos asado en directamente sobre la llama hasta ponerlo negro para después quitarle la piel)

En una olla colocamos aceite de oliva y doramos en él la cebolla y los ajos, y luego añadimos el resto de los ingredientes más una taza de vino tinto y dos cucharaditas de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate.

Cocinamos a fuego lento alrededor de 3/4 de hora, revolviendo de vez en cuando con una cuchara de madera. Añadimos orégano y para finalizar pasamos la salsa por un pasapuré.

Las albóndigas:

Comenzamos remojando 3 rebanadas de pan en leche unos minutos, retiramos el pan de la leche, lo hacemos miga con las manos y lo incorporamos a 3/4 de kilo de carne molida de res, añadimos 2 dientes de ajo finamente picados, una cebolla mediana igualmente finamente picada, tomillo, albahaca y perejil frescos también picados muy fino 3 huevos y sal y pimienta al gusto. Amasamos bien y formamos bolitas de unos 4 centímetros de diámetro y pasamos por harina de trigo.

Freímos las bolitas en aceite de oliva y les retiramos el exceso de grasa colocándolas sobre papel absorvente, finalmente las incorporamos a la salsa y cocinamos salsa y albóndigas 5 minutos a fuego lento.

La Pasta:

En una olla de fondo alto colocamos agua hasta sus tres cuartas partes y hervimos a fuego alto, cuando reviente el hervor añadimos los vermicelli, una manera sencilla de calcular la cantidad por persona es cerrar el dedo índice sobre el pulgar formando un aro de unos 5 centímetros de diámetro.

Hervimos la pasta unos siete minutos, retiramos del fuego, añadimos agua fría para detener la cocción y colamos. Yo reconozco el punto de cocción de la pasta por el color que adquiere, aunque creo que lo más válido es sencillamente probarla, para mí 7 minutos de cocción son suficientes, ustedes decidan, experimenten, busquen el punto en que encuentran la textura d el pasta una caricia en el paladar.

Por favor nada de añadir sal o aceite al agua donde cocinamos la pasta, la sal la tendrá la salsa y añadiéndola a la pasta no aportamos nada al sabor final y el aceite recubre la pasta evitando que los aromas de la salsa la penetre.

Finalmente servimos la pasta en cada plato y la regamos con abundante salsa, 3 o 4 albóndigas y rocíamos con una lluvia generosa de queso parmesano, pecorino o de año según el ánimo.


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El vino

Hoy es domingo de Tía Ninina, de mis recuerdos de la infancia, simplemente no hay vino, así que la sugerencia de hoy es Pepsi Cola.


Özlem,

seni seviyorum,

Sen beni evlenecek?

Ronnie

Santiago de Caracas

domingo 6 de setiembre de 2009

martes 25 de agosto de 2009

dos mousse para consentir a Elisa

Para mi querida amiga Elisa Lema, todos mis besos al alma.

intro


Los domingos, las mousse, los afectos, Sergio Dalma, buena combinación, ¿por qué no repetirla?

Elisa, querida Elisa, un abrazo tengo pendiente contigo, con tu sonrisa bonita y con el privilegio de tu amistad. Un abrazo de domingo y mar. Un abrazo pronto, una caricia al alma. Un abrazo que me permita regalarte una de estas mousse que acarician el alma compartido con un buen café con leche, endulzado con azúcar marrón y adornado con canela para ti y un té para mí. Un abrazo que se extienda en una de estas tantas conversaciones nuestras sin fin o principio. Un abrazo que entienda que amistad es una manera de nombrar al hogar del alma. Un abrazo pronto, Elisa. Y de domingo para que sea más bonito.

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la caricia:

Mousse de aguacate con salsa de cilantro

Necesitamos:

Para la mousse:

1 aguacate grande

2 paquetes de queso crema de 225 gramos

2 ½ cucharadas de gelatina sin sabor disueltas en ½ taza de agua tibia

2 cucharadas de jugo de limón

1 cucharada de mostaza

1 cucharadita de sal

2 cucharadas de aceite de oliva

Casabitos para acompañar (o casabe en trozos)


Para la salsa de cilantro:

1 taza de cilantro

½ taza de aceite
4 cucharadas de aceite de oliva

1 cucharadita de sal

2 dientes de ajo machacados


Como hacerlo:


La mousse:

Comenzamos pelando el aguacate y troceando la pulpa en daditos, luego la licuamos junto al queso crema, el jugo de limón, la mostaza y la gelatina disuelta en agua tibia, añadimos sal al gusto.

Para armar la mousse engrasamos cuatro moldes individuales de mousse con aceite de oliva (esto facilitará desmolde de la mousse) vertemos en él la mezcla y refrigeramos unas 4 horas para que la mousse cuaje.


La salsa de cilantro:

Es muy simple el proceso licuamos todos los ingredientes juntos y tamizamos.


Presentación:

Desmoldamos la mousse y la servimos sobre la salsa de cilantro acompañada de casabitos.

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El abrazo completo:

Mousse de parchita (maracuyá) con crema inglesa:

Necesitamos:

Para la mousse:

2 tazas de jugo bien concentrado de parchita o 2 tazas de pulpa de parchita
8 claras de huevo batidas a punto de suspiro

½ taza de agua

3 cucharadas de gelatina sin sabor disueltas en ¼ de taza de agua tibia

2 tazas de azúcar y ½ taza de agua para el almíbar


Para la crema inglesa:

8 yemas de huevo

1 litro de leche

1 cucharadita de maicena

La ralladura fina de la cáscara de 1 limón

½ taza de azúcar


Como hacerlo:


Día 1:

La mousse:

Comenzamos preparando un almíbar con el azúcar y el agua, mientras el almíbar está batimos las claras a punto de suspiro y las incorporamos al almíbar de forma envolvente.

Incorporamos a las claras la gelatina disuelta en agua tibia, también de forma envolvente, añadimos el jugo o la pulpa de parchita y mezclamos bien.
Humedecemos 4 moldes individuales, colocamos en ellos la mezcla y llevamos a la nevera unas 4 horas para que cuaje.


Día 2:

La crema inglesa:

Unimos todos los ingredientes, exceptuando la cáscara de limón.
Licuamos y cocemos revolviendo constantemente con una cuchara de madera a fuego medio en una olla de doble fondo e incorporamos la cáscara de limón para aromatizar.

IMPORTANTE: no debemos dejar hervir la crema, se corta.

Una vez que espese retiramos del fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego la llevamos a refrigeración hasta el momento de servir.

Presentación:
En cada plato colocamos una cama de crema inglesa salpicada con algunas gotas de pulpa de parchita, sobre la cama la mousse.


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Vino

Uno solo esta vez, Elisa como tú eres una celebración en mis días nada mejor que un espumante, la propuesta de hoy es simple pero como lo simple de la vida, perfecta, Undurraga Demi-Sec , un vino de color pálido con tonalidades que se destaca por sus burbujas finas y persistentes, aroma fresco y afrutado, suave en el paladar y abocado, manteniendo un excelente balance, es el acompañante perfecto para una caricia tan delicada como la mousse de parchita.


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La música, definitivamente Eros Ramazzotti en vivo y en italiano cortesía de su cd doble de 1991 Eros Live, todo un lujo.

Querida Elisa, un gran abrazo al alma.


Ronnie

Santiago de Caracas

Agosto 25 de 2009

lunes 24 de agosto de 2009

Dos mousse

Intro

Los domingos suelen ser días para mis afectos, para compartir un abrazo con mamá o papá, Cheíto o Celeste, días para escribir poesía y vivirla, días en que definitivamente me consiento. Días en que la distancia obligada me hace recurrir a la generosidad de la internet y compartir un abrazo de alma a alma con Gustavo y Hërmann, días en que la generosidad de una línea telefónica me permite tropezar el abrazo de Oscar y finalmente la posibilidad de regalarme un abrazo en el que ciertamente quiero vivir cuando Niğde suceda en mis días.

Y para consentirme y consentir mis afectos este domingo de sol espléndido en Caracas nada mejor que la caricia profunda en el paladar y en el alma que deja una mousse, caricia que desde la intensidad de sus sabores me brinda la posibilidad de decirle a mis amores lo importante que sus días son para los míos.

Para ustedes mis amores.


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a manera de entrada,

Mousse de pimentón rojo asado

Necesitamos:

4 pimentones rojos asados en el horno

225 gramos de queso crema

2 ½ cucharadas de gelatina sin sabor

½ taza de caldo de pollo

2 cucharadas de mayonesa

Sal y pimienta al gusto

Aceite de oliva

Casabitos para acompañar (o casabe en trozos)


Como hacerlo:

Comenzamos asando los pimentones, para ellos los rociamos con el aceite de oliva y los asamos en el horneo por 40 minutos a 400ºF o hasta dorarlos, luego los pelamos, les quitamos las semillas, los dejamos enfriar y reservamos.

Ahora disolvemos la gelatina sin sabor en el caldo de pollo y la calentamos.

Una vez caliente la mezcla de gelatina y caldo, le incorporamos los pimentones, bien escurridos, el queso crema, la mayonesa y trituramos todo junto en la licuadora.

Salpimentamos y rectificamos el sabor.

Para armar la mousse engrasamos un molde de mousse con aceite de oliva (esto facilitará el desmolde de la mousse) vertemos en él la mezcla y refrigeramos unas 4 horas para que la mousse cuaje.

Finalmente desmoldamos y servimos acompañada de casabitos.

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dos de mis sabores preferidos el del mango y el del coco en un maridaje perfecto.

A manera de postre,

Mousse de coco con salsa de mango


Necesitamos:

Para la mousse de coco:

1 lata de crema de coco dulce

2 tazas de crema de leche

1 cucharadita de esencia de vainilla

2 ½ cucharadas de gelatina sin sabor disuelta en ¼ de taza de agua

4 claras de huevo batidas a punto de merengue

2 cucharadas de azúcar blanca

Coco rallado para adornar


Para la salsa de mango:

5 mangos grandes maduros (3 para la salsa y 2 fileteados para adornar)

El jugo de 2 limones

2 cucharadas de azúcar morena


Como hacerlo:

Día 1:

La mousse:

Comenzamos mezclando la crema de coco, la crema de leche y la esencia de vainilla. A esta mezcla le añadimos la gelatina disuelta en agua.

Batimos las claras de huevo a punto de merengue junto al azúcar.

Incorporamos a la mezcla de crema de coco y leche las claras batidas con un movimiento envolvente.

Ahora humedecemos con agua 4 moldes individuales de mousse, vertemos la mezcla y dejamos cuajar en la nevera unas 4 horas.

Día 2:

La salsa de mango y el montaje final:

Pelamos y cortamos en dados 3 mangos y los licuamos junto al jugo de limón y el azúcar moreno, tamizamos y reservamos.

Para presentar la mousse primero desmoldamos, luego cubrimos el fondo de un palto de postre unas 2 o 3 cucharadas de salsa de mango, encima colocamos la mousse y decoramos con los trozos fileteados de mango y el coco rallado.

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Los vinos

Para la mousse de pimentón asado se me ocurre un Santa Carolina Reserva de Familia Cavernet Sauvignon de 2007 un vino de color rojo rubí profundo, extenso y persistente final. Macerado en roble olfativamente nos deslumbra con sus notas de higos negros y ciruela mezcladas con fina madera y en el paladar nos deja sentir un excelente balance y estructura donde resalta su cuerpo voluptuoso y aterciopelado.

Para la mousse de coco creo que lo más apropiado es un Oporto Barros Colheita 1998 de color rojo intenso, es un vino redondo, con cuerpo. Olfativamente nos recuerda el roble en que ha sido macerado, es rico en nariz, frutal especialmente frutas secas y algo especiado. Al paladar es suave y sedoso con un largo final.
Ambos son distribuidos en Caracas por Casa Oliveira.

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Para el alma se me ocurre que estos abrazos y el gesto de cocinar para mis amores casan bien con la música de Sergio Dalma, su cd doble de 1996 Sergio en Concierto es simplemente excelente.

Ronnie

Santiago de Caracas

Agosto 24 de 2009

Some aromas from my land for Özlem Kilinçer

for Özlem


Intro


Since my child days and my sharing them with “Tía Ninina” (My Aunt), specially I remember the flavour of the coconut little that it was invading our palates and giving us the flavor from papelón* and the sheets of orange that wraps colouring our smile.
*Jaggery: Panela, traditional unrefined sugar non-centrifugal consumed in Asia, Africa and South America

Caracas toward the sides of my childhood, the downtown and your cinemas, Plaza Bolívar, the avenue's surroundings Urdaneta, Caobo’s Park

Caracas a complete city from women with ebony skin and generous hips that came from Trinity and filled with aromas from India, splendid women that learned how to dream at our land in the manner of the slaves of the colonial epoch. The flavor from plums of little bone, the strawberries and the coconut little preserves with jaggery that they in your extended handkerchiefs over ground on the footpaths from Caracas, filling with fantasy all the corners from my palate.

Sweet’s aromas that I shared with my mother and Tía Ninina.

Perfumes that at today I give you, Özlem.


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Coconut’s little “conservas” from Jaggery: (Conserva cojita)

We needed:

2 or 3 big coconuts or 1 kilogram of pulp of coconut grated

75 grams of cassava bread in small pieces

1 milk cup

150 grams of apio (arracacha) * (or if you do not have it available, 150 grams of potatoes, I think it´s neutral taste and its starch similar to apio, should be the ideal replacement)

1 kilogram from Jaggery (or if you do not have it available, 1 kilogram of brown sugar)

The bark grated of 1 lemon

* Apio (arracacha)

I think not known in many places, certainly not in Europe is what is known as celery or apio España (apio Spain) and here in Venezuela known as celery.
It´s a tuber brown and the inside is yellow. This is mainly used in soups, creams, fritters and mashed potatoes. It is quite aromatic, which makes it include anything that is great. Also known as arracacha, racacha, virraca or white carrot and belongs to the family of Apiaceae. It's high in calcium and vitamin A and is easy to digest because it contains a very fine starch.
Apio´s name apparently was given in Venezuela since the young shoots of the tree are used in salads and reminded to remember the taste of celery or apio España (apio Spain).

More information in:

http://en.wikipedia.org/wiki/Arracacha

As to make it:

We started by breaking the coconuts with a hammer and to take out the water. Next we peel them to eliminate their dark skin and we grate them for the finest part of the grater.

Now we peel the celery, wash it and grate it equally for the finest part of the grater.

The cassava bread is soaked in the milk and next we crush it finely with a fork.

Now in a cauldron or saucepan: we put fire loudly all ingredients beginning with the jaggery, we took them to a boiling and next cook them some 20 minutes whilst we stir constantly with a wooden tablespoon, with a motion in the shape of eight, until the mixture comes off completely from the bottom of the cauldron.

We laid a mixture's generous spoonful on an orange sheet in order to finalize, we let it cool at room temperature or if we would prefer to put it in the refrigerator.


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Ice cream of little "conserva" of coconut:

We needed:

2 coconut preserves from jaggery

½ Litre of milk

½ Litre milch crem for whipping

8 egg yolks

6 sugar spoonfuls

1 corn flour spoonful

1 cup of ripe pineapple cut in little pieces

½ Cup of coconut grated toastedly lightly

How to make it:

We began cutting a coconunt-conservas chopped and reserve it.

Now we mix a ostrizer with the half a litre of milk, two coconut-conservas and next we cook this mixture with the milk cream with little fire in a pot.

At time we mix the egg yolks with sugar and corn flour whipping vigorously, to this mixture we incorporate the milk liquefied hotly, we mix well and place everything the pot again with down to fire, cooking it until whilst stiring it with a wooden tablespoon.

Finally we placed the mixture on a metallic bowl and cool it at inverse María’ s wather-bath.

We incorporate the little pieces of pineapple and coconut preserve to the cold mixture in order to mount ice cream, It is placed everything on the freezer, It is taken out half-hourly and I t is whipped it ( to break the ice crystals ). It´s made this as often as It is believed necessary to obtain a creamy ice cream.

It´s suited someone's purposes sprinkling with grated coconut.


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Wine

Sharing the flavours from my land with Özlem in this moment of my life has made it clear to me that the look that we have from this side of the life of this world that we breath is not the only one, as soon as I decided to go into a little in her flavours.

I believe than the flavour of the coconut and the texture of ice cream would thank one Angora of warehouses Kavaklıdere Winery a stock's yellow, lively and well-balanced wine originating from strain Sultana, that grows in Denizli, that to us shows up aroma with with durable tropical fruits, peach and apricot and white flowers that they finish doing a perfect equilibrium in the palate.

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more...

The music definitely Sinatra

A place, perhaps LA VITA CAFE in Malatya


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Özlem these are my aromas, thanks in order for triping Currunchete.

Özlem certainly seni seviyorum,

Each and every one of my kisses and hugs to your soul,

yours,


Ronnie

Santiago de Caracas

August 15, 2009

0.30 am

(with the collaboration of Gustavo Bruges)

martes 18 de agosto de 2009

una cremita de yuca y algo más

Intro

Cocinar para los afectos siempre es un privilegio y más si estos afectos comparten la alegría del fogón.

Para Fernanda Capuozzo Alviarez por el afecto bonito que le tiene a currunchete.

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para comenzar

Crema de yuca con hongos

Necesitamos:

500 gramos de yuca
500 mililitros de caldo de vegetales
400 mililitros crema de leche
1 cebolla
6 cucharadas de aceite de oliva virgen
75 gramos de hongos shitake frescos
1 rebanada de pan integral
1 cucharadita de ajonjolí (sésamo)
Unas hebras de azafrán
Una pizca de cilantro en polvo, nuez moscada, pimentón dulce en polvo y sal

Como hacerlo:

Picamos la cebolla y la rehogamos en aceite.
Comenzamos cortando la yuca en trozos gruesos, la pelamos, partimos en cuatro y retiramos el nervio central. Luego la cocemos a fuego medio con la cebolla sofrita y el caldo de vegetales durante unos 20 minutos, añadimos la sal y el azafrán. Licuamos la mezcla y añadimos la crema leche. Reservamos.

Ahora troceamos los hongos shitakes y los salteamos con sal. Reservamos.

Cortamos el pan en dados y los freímos a fuego lento. Cuando comience a dorarse el añadimos el ajonjolí y las especias, y apagamos el fuego, removiendo bien para evitar que se nos quemen los daditos de pan. Reservamos.

Servimos la crema con rociándola con los hongos shitakes y los daditos de pan, decorando la superficie con gotas del aceite que nos quedó del dorado del pan.



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Medallones de pollo en Salsa de parchita (maracuyá)

Los medallones de pollo (dos por persona) los adquirimos listos en nuestra carnicería de confianza o en el supermercado, los salpimentamos y doramos luego en aceite de oliva.

Los servimos y los cubrimos con la:

Salsa de parchita (maracuyá)

Necesitamos:

40 gramos de ajo
Unas hebras de azafrán
5 cucharadas de azúcar
2 tazas de caldo de pollo
1 cebolla mediana
50 gramos de cilantro
1 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
80 gramos de mantequilla
500 gramos de pulpa de parchita (maracuyá) con semilla
1 taza de Vinagre de jerez
Sal y Pimienta


Como hacerlo:

Comenzamos por secar el azafrán sobre una cuchara puesta al fuego.
Luego pelamos y cortamos la cebolla en dados pequeños y pelamos y picamos el ajo.

Ahora en una olla con mantequilla rehogamos la cebolla y el ajo, agregamos el
cilantro el azafrán y la pulpa de parchita. Agregamos el vinagre de jerez, dejamos evaporar el alcohol y añadimos la esencia de vainilla, el azúcar y la sal. Añadimos las 2 tazas caldo de pollo y cocinamos hasta que espese la salsa.

Para concluir retiramos del fuego, tamizamos y nuevamente llevamos la salsa al fuego para que reduzca. Finalizamos rectificando el azúcar.


iii

Zanahorias Glaseadas Con Miel

Necesitamos:

1 kilogramo de zanahorias, peladas y cortadas en bastoncitos
60 gramos de mantequilla (unas 4 cucharadas)
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de azúcar morena
1 cucharada de sal
200 mililitros de miel de abejas
4 dientes de ajo bien machacados
4 tallos de cebollín finamente picados

Como hacerlo:

Comenzamos poniendo a hervir 2 tazas de agua en una olla grande.
Al reventar el hervor agregamos las zanahorias y llevamos a un nuevo hervor. Bajamos el fuego, tapamos y cocemos por 10 minutos a fuego lento, o hasta que las zanahorias estén tiernas y crujientes.

Sacamos las zanahorias del agua y las escurrimos en un colador de pasta.

Ahora en una sartén ponemos el aceite de oliva, la mantequilla y el ajo y cocinamos por 2 de minutos a fuego medio. Incorporamos la zanahoria y el cebollín, rociamos con la sal (desde lo alto para que la sal no se concentre en un único punto) y removemos bien hasta rehogar la zanahoria en la mantequilla.

Cocinamos con el sartén destapado por unos 10 o 12 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las zanahorias estén medio doraditas y glaseadas.
Para concluir agregamos la miel de abejas y llevamos nuevamente a ebullición por 1 minuto mientras removemos hasta lograr que las zanahorias estén cubiertas con la miel.
Retiramos del fuego y servimos como acompañante de los medallones de pollo en salsa de parchita.

iv

El vino

En currunchete el vino es obligado, esta vez sugiero de las Bodegas Concha y Toro un Gewürztraminer Casillero del Diablo , un vino exótico de aroma muy potente mezcla de rosas, especias y lichi, de baja acidez y muy grato de beber bien frío.

Gracias nuevamente Fernanda por el afecto a currunchete, un abrazo al alma para ti y tu chiquitica.

Ronnie

Santiago de Caracas

Agosto 18 de 2009